jueves, 26 de enero de 2017

MÁS LARGA VIDA DE LAS LLANTAS

Nota del Director del Obervatorio Segvial-OMS. El estado de funcionamiento de las llantas de los vehículos es aspecto importante de Seguridad Vial y de economía familiar y social. El mal estado de las llantas ha producido accidentes con heridos y muchas veces con muertos en calles y carreteras. La Revista Circula Seguro presenta varios consejos para prolongar la vida de las llantas y con eso hace un importate aporte a la economía del uso de los vehículos y.desde luego, a la Seguridad Vial. Se ha encontrado alto interés por divulgar este interesante aporte y participar en el fomentode condiciones que, por este aspecto, ayuden también  a la correcta y económica operación de los vehículos y a la seguridad de su operación por calles y carreteras. 

Hugo Arias C. - Ingeniero en Transportes y Vías

Director del Observatorio OMS.

¡POR LA VIDA EN LA VÍA!

Nuestro contacto: observamoslaseguridadvial@gmail.com

 



Posted: 25 Jan 2017 08:19 AM PST

Como ya sabéis, el único punto de unión entre un vehículo y el suelo son sus neumáticos. Es por ello que debemos prestarles toda la atención que se merecen, ya que serán los cuatro elementos que más garanticen nuestra seguridad. De poco nos servirán un elevado número de sistemas de seguridad como el ABS, el ESP o la frenada autónoma de emergencia si nuestros neumáticos están en malas condiciones.
Por desgracia no siempre les cuidamos como deberíamos, revisándolos muy de vez en cuando o solamente cuando lo hacen en el taller. Además de revisiones periódicas, esta serie de consejos ayudarán a cuidar tus neumáticos, que durarán más y en mejores condiciones, lo que aumentará tu seguridad, la de tus ocupantes y la del resto de usuarios de las vías.

Vigilar presiones y modificarlas en función de la carga

Es imprescindible realizar revisiones periódicas de las presiones de nuestros neumáticos. Todos los turismos llevan escrito en algún punto del coche las presiones correctas según el fabricante, mostrándonos también la presión que debemos darles si viajamos sin carga o si por el contrario viajamos muy cargados. Algunos lugares frecuentes donde encontrar esta información son la tapa del depósito de combustible o en la carrocería quedando visible al abrir alguna de las puertas. Ya sabéis, si circulamos con menos presión de la deseada los neumáticos se desgastarán prematuramente de los laterales, mientras que si ésta es demasiado elevada lo hará por el centro.

Realización del equilibrado al cambiar los neumáticos

La pérdida del equilibrado suele darse por bruscas irregularidades o algún golpe que deforme la llanta. Estas deformaciones hacen que a cierta velocidad, entre 90 y 130 km/h, puedan aparecer vibraciones sobre el volante. Además de la incomodidad y la pérdida de estabilidad que pueden suponer esas vibraciones si realizamos una frenada de emergencia, los neumáticos irán “pisando a saltitos”, por lo que habrá determinadas partes de la banda de rodadura que se desgasten prematuramente y otras que prácticamente no apoyen en el asfalto y, por tanto, no contribuyan al agarre. Es importante en el momento del cambio de los neumáticos realizar un equilibrado de las llantas para prevenir esto.

Revisión de la dirección (paralelismo)

A diferencia del equilibrado, esta revisión no es necesaria realizarla cada vez que se cambien los neumáticos pero sí es necesario cuando detectamos que el coche se va hacia un lado o si hay un desgaste irregular de los neumáticos, es lo que se conoce como paralelo. Las irregularidades del asfalto, los badenes y resaltos, el toque con los bordillos o la circulación por caminos son algunas de las causas por las que la dirección pierde su correcto alineado. La dirección queda fuera de cotas y los neumáticos no apoyan en el asfalto como deberían. Es por ello recomendable revisar habitualmente que todos los neumáticos tienen un desgaste regular.

Conduce de forma suave y relajada

Al igual que las presiones y la correcta alineación de la dirección, otra de las causas que más influyen en la duración de nuestros neumáticos será nuestra forma de conducir. Bruscas aceleraciones, fuertes frenadas, tomar las curvas de forma deportiva o alcanzar elevadas velocidades incluso en línea recta hará que la vida de nuestros neumáticos se reduzca considerablemente. Como en la mayoría de cosas de la vida, cuanto más los forcemos menos durarán. Por ello, si queremos alargar su duración, no hay nada como una conducción eficiente, suave y relajada; aumentando y reduciendo la velocidad de nuestro coche con tranquilidad y no imitando a Ken Block en puertos de montaña.

Evitar los bordillos

En muchas ocasiones rozamos o nos subimos a los bordillos, a veces sin querer y otras para evitar realizar una maniobra más. Esto puede pellizcar los neumáticos y/o deformarlos, aumentando las posibilidades de sufrir un reventón. También, el hecho de subir la rueda a los bordillos puede variar el paralelo o llegar a deformar la llanta, por lo que las vibraciones producidas por ese desequilibrio sufrido en la misma llanta estarán aseguradas.

Los caminos son más agresivos de lo que parecen

Conducir habitualmente por caminos también será motivo de acortar la vida de nuestras gomas. Las constantes irregularidades sobre el piso, las piedras, la baja adherencia y el barro son malas compañías para la durabilidad y el correcto funcionamiento de los neumáticos. El barro atacará a la goma si lo dejamos, por lo que es convenientemente lavar el coche haciendo especialmente hincapié en eliminar todo el barro que quede en los neumáticos y en los diferentes elementos de la suspensión y dirección.

Utilizar las cadenas cuando sea realmente necesario y a baja velocidad

Ahora que nos encontramos en época de bajas temperaturas y abundantes nevadas, si vivimos o circulamos por puertos de montaña es habitual tener que recurrir al uso de cadenas para desplazarnos con un mínimo de seguridad. Eso sí, debemos tener en cuenta que las cadenas solo se deben utilizar en condiciones muy adversas, con varios centímetros de nieve, ya que de lo contrario haremos sufrir a los neumáticos sin necesidad. Ni que decir tiene que, una vez podamos prescindir de ellas debemos quitarlas. Por otro lado, cuando las estemos utilizando circularemos a velocidades reducidas, ya que si no podremos causar deformaciones en las ruedas.

Revisión frecuente

Como último consejo podemos decir que una revisión periódica y habitual nos ayudará a encontrar posibles defectos en nuestros neumáticos, por lo que si encontramos alguna irregularidad podremos repararlo cuanto antes y, por tanto, no desgastar la rueda prematuramente a causa de un leve defecto además de aumentar considerablemente nuestra seguridad y la de todos los usuarios de las vías.
Por último, en esta imagen podrás valorar por el desgaste que presentan tus neumáticos, cuáles han sido las causas. De esta forma, para el próximo juego que montes podrás tomar medidas preventivas y alargar al máximo la vida del neumático.
Fuente: Revista Circula Seguro

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