viernes, 3 de agosto de 2012

Más apoyo e información para mejorar la seguridad vial de niños con necesidades especiales*

Posted: 12 Jul 2012 02:00 AM PDT
Niños con necesidades especiales
La Seguridad Vial es importante a nivel global, pero si nos centramos en los niños, la preocupación por garantizar su bienestar y que dispongan de todas las medidas al alcance para que resulten ilesos ante un accidente es fundamental. Los sistemas de retención infantil homologados, sillitas, grupos y demás, son una pieza clave para garantizar la seguridad de nuestros pequeños.
Como tal, esa necesidad debe cubrir a todos los niños incluyendo aquéllos que tengan alguna condición especial, que sufran alguna enfermedad o cuyos cuerpos sean más frágiles o sensibles. Todos los sistemas de retención deberían garantizar el bienestar de todos los niños, sin importar su condición física o psíquica, pero esto no siempre se cumple. Por eso la FUNDACIÓN MAPFRE presentó el pasado martes el estudio “Los niños con necesidades especiales y su seguridad en el automóvil”, para tratar de cubrir lo esencial sobre esta difícil materia.

Una de las principales conclusiones del estudio es clara y concisa:
Sufrir parálisis cerebral, espina bífida, autismo o incluso ser un bebé prematuro incrementa la inseguridad vial infantil y el riesgo de tener una lesión grave en un accidente de tráfico si no se utilizan las medidas de seguridad adecuadas.
En España son aproximadamente 60.000 los menores que entran dentro de este grupo con necesidades especiales, y por tanto la necesidad de encontrar y definir un marco adecuado para garantizar su seguridad dentro del coche tiene más importancia de la que podría parecer a simple vista. No solo se habla de discapacidad, como hemos visto, sino también de niños prematuros. Niños más pequeños de lo normal, y por supuesto mucho más frágiles.
La información es clave. Como en todo lo que se relaciona con la seguridad vial, la información de los conductores y, en este caso, los padres en general, supone la diferencia entre llevar un sistema de retención adecuado y no llevarlo. Lejos de intentar sustituir al personal médico, con el estudio se pretende abrir un debate para que el asesoramiento cualificado sea una realidad.
SRI
Cómo colocar a los niños en sus sistemas de retención, cuál es la oferta disponible en el mercado sobre los SRI adecuados, asesoramiento si se trata de necesidades derivadas de una intervención quirúrgica, o bien si se trata de niños invidentes o sordos, sin olvidar el complejo caso de los niños con deficiencias psíquicas. De todo esto se ocupa el estudio, pretendiendo aglutinar todas las referencias posibles de la literatura específica del asunto que exista en la unión Europea.
Un punto clave para que todos tengamos una solución al problema (sin por eso sugerir que estos casos se vean como algo negativo o peyorativo) es entenderlo. Y para entender qué necesidades puede tener nuestro hijo debemos consultar con el pediatra, entender todos los detalles sobre la enfermedad o sobre la recuperación, en caso de tener que pasar una intervención quirúrgica. Puede sonar a tópico, pero en esos casos es mejor ponerse en manos del personal médico, y no “evitar” la posibilidad de que el niño utilice un sistema de retención no homologado, o el cinturón de seguridad: eso es contraproducente.
Hay camino por recorrer, pero al menos tendremos una serie de pautas y recomendaciones sobre qué hacer si se da el caso. Es necesario que crezca la oferta de sistemas adecuados, que exista algún tipo de ayuda a su adquisición, o al menos, una cesión temporal (como a quién le ceden unas muletas) para pasar el período en el que se vuelven necesarios.
Sobre todo, lo más importante y lo que nos da más seguridad es la información. Siempre, información. Solo así sabremos qué tenemos entre manos, y contaremos con recursos para afrontar cualquier vicisitud.

Fuente: Revista Circula Seguro

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