martes, 30 de abril de 2013

Cómo regular la posición de conducción: reposacabezas, espejos y cinturón de seguridad *

Posted: 06 Apr 2013 04:20 AM PDT
reposacabezas
El primer paso en la posición de conducción es el reglaje del asiento para ubicar nuestro cuerpo dentro del vehículo. Si lo hacemos bien desde un principio, es decir, antes de arrancar el automóvil, comprobando nuestra posición y distancia con respecto a los mandos y dispositivos del vehículo nos resultará más fácil realizar las maniobras que requiere la conducción.
Después, la posición correcta, a motor parado, en el asiento del conductor nos servirá para simular ir al volante y así poder regular sin prisas, el reposacabezas, espejos retrovisores y por último el cinturón de seguridad. Pues bien, la regulación de estos elementos servirán para que los dispositivos de seguridad pasiva del vehículo, en el caso de que sean necesarios, cumplan eficazmente su función. Una práctica que muchas veces olvidamos y que, hoy, siguiendo con las comprobaciones previas a la conducción, pasamos a recordarlas.

El ajuste del reposacabezas

headrest por SwedishCarina
Una vez regulada la postura adecuada en altura y distancia sobre los mandos del vehículo pasamos al ajuste del reposacabezas. Un elemento de seguridad pasiva que cumplirá su función si se encuentra revisado, regulado y bien colocado ya que, en caso de no ser así, podría agravar las lesiones motivadas por el latigazo cervical. Por tal motivo, tenemos que tener claro que el reposacabezas no es un elemento de confort sino de seguridad. De ahí, la importancia de evitar las posturas incorrectas involuntarias incluso cuando vamos de acompañantes y nos vence el sueño, por ejemplo, donde nos puede sorprender cualquier maniobra brusca y causar serias lesiones.
Los avances en cuanto seguridad del automóvil han permitido diseñar el reposacabezas activo, más moderno, controlado electrónicamente que lleva incorporado un mecanismo de unión conectado al asiento basado en muelles para compensar el desplazamiento del cuerpo dentro del asiento e impedir o reducir el movimiento de la cabeza hacia atrás y evitar lesiones cervicales por el efecto rebote tras sufrir un alcance. Tanto, unos (los convencionales) como éstos últimos requieren una manipulación manual para fijarlos a nuestra postura y no tiene que darnos pereza en bajarnos del vehículo, si es necesario, para evitar así esfuerzos incómodos y ajustarlos a nuestra posición de conducción.
Según varios fabricantes de coches la altura correcta se consigue cuando la parte superior de la cabeza queda al mismo nivel que el reposacabezas y con una separación o distancia entre la parte acolchada del reposacabezas y la cabeza de cinco centímetros como máximo. No obstante, es conveniente subir el reposacabezas un punto más en la cremallera que lleva para que nos proteja tanto durante la embestida como en cualquier rebote que podamos experimentar debido al desplazamiento hacia atrás y hacia arriba, en algunos casos.

El ajuste de los retrovisores

retrovisores
Los retrovisores regulables que tiene un turismo son el interior y los dos exteriores y pueden ajustarse tanto de forma manual como electrónicamente. Lo primero, deberemos tenerlos limpios. En días de sol, sobre todo al atardecer, un exceso de suciedad puede hacer que no veamos nada por ellos. Luego, deberemos regularlos correctamente, a motor parado y antes de ponernos el cinturón de seguridad por si es necesario manipularlo o incluso bajarnos del vehículo, si es necesario, en un lugar recto, llano y despejado en el que podamos comprobar nuestro campo de visión y libre de obstáculos en la bandeja posterior o parte posterior de nuestro vehículo.
Desde la posición de conducción, después de regular el asiento y el reposacabezas, colocaremos el espejo central de forma que, sin entorpecer lo que vemos por delante, tengamos una visión perfecta de todo lo que acontece por detrás y a través de la luna trasera. Como referencia podemos tomar la altura de nuestros ojos que tienen que estar a la mitad del parabrisas, asegurándonos de que con la ayuda de los retrovisores exteriores vemos la circulación que nos sigue y en el horizonte las marcas viales de la carretera.
El ajuste de los retrovisores se consigue poco a poco desplazando el espejo hasta que dejemos de ver la carrocería y sin tener que girar la cabeza. No obstante, como refuerzo a la visión y ante un desplazamiento lateral, debemos girar la cabeza entre 45º y 90º con respecto a nuestro frente y siempre con la brevedad que requiera la situación para evitar los espacios que no vemos a través de los espejos y así descartar la posibilidad de colisión o atropello.
Por último, debemos comprobar constantemente el retrovisor central para saber si se aproxima otro vehículo que circula más rápido y así evitar que nos sorprenda un adelantamiento. Y en cuanto a los espejos exteriores tenemos que tener en cuenta que debido a su forma harán que percibamos los objetos más cercanos de lo que en verdad se encuentran, por lo que debemos tener mucho cuidado y acostumbrarnos a hacer esta corrección de forma automática. Por ejemplo, podemos tomar la longitud del vehículo que nos sigue en relación a la línea longitudinal discontinua divisoria de carriles para saber su distancia aproximada.

El ajuste del cinturón de seguridad

El cinturón de seguridad es el dispositivo más importante dentro de la seguridad pasiva del vehículo y no queremos pasar por alto, ya no sólo su uso obligatorio sino además, la forma correcta de utilizarse para conseguir la máxima protección dentro de nuestro vehículo. Además, la posición de conducción sin llevar y utilizar correctamente el cinturón de seguridad sería incompleta.
Safety por bennylin0724
Para ello, en primer lugar, regularemos la cinta y anclaje superior del cinturón a nuestra altura cumpliendo con las instrucciones del dispositivo, que vienen en el libro del vehículo, para los casos que tenga que ser manipulado; y por otro lado, pensando en nuestra seguridad es preferible llevar una prenda ajustada a nuestro cuerpo para evitar holguras y mayor desplazamiento de la cinta sin sujeción.
La tarea de abrocharse el cinturón es muy simple pero requiere unos apuntes para no restar eficacia al cinturón de seguridad. Lo primero es que en el recorrido de la cinta de su posición de reposo hasta el anclaje en el lateral del asiento, en su carrera, debe quedar libre de dobleces y totalmente tensa tras reposar la cinta en nuestro cuerpo. Si vemos que dicha cinta está completamente estirada y nos impide destensarla o desplazarla en el caso de realizar un tirón brusco y fuerte hacia nuestro frente, será la prueba de que cumplirá su función.
En definitiva, se trata de unas comprobaciones previas antes de comenzar el viaje. El ajuste y regulación de todos los dispositivos que hemos comentado también afectan a los acompañantes y no sólo es conveniente que sigan las mismas instrucciones sino que además pueden ayudar al conductor a llevarlas a cabo. Si el conductor trasmite seguridad, también trasmite a los demás confianza y responsabilidad al volante.

Fuente: Revista Circula Seguro

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